Mujeres de nadie
En los últimos años, la tecnologÃa permitió que la TV se pudiera disfrutar en alta definición, que gracias a la digitalización de imágenes y sonidos todo lo que aparece en el televisor se vea lo más realista posible. Pero todavÃa quedan unas cuentas pendientes en materia de avances técnicos. La pantalla chica todavÃa no puede transmitir aromas, los olores de aquello que presenta. Y en el caso de las escenas de Mujeres de nadie, la tira que Pol-ka presentará “muy pronto” en la primera tarde de Canal 13, ése es el único detalle que falta para representar con exactitud el ambiente hospitalario en que transcurre la tira. Ese inimitable olor, mezcla de productos médicos, miedo e incertidumbre.
Claro que al ingresar en el estudio donde MarÃa Leal graba una de sus últimas escenas del dÃa la escenografÃa, hecha de camillas, bolsas llenas de suero y cajas y más cajas de remedios -además de ese olor que en vivo sà impregna todo-, podrÃa confundir al desprevenido. Los únicos elementos que no coinciden son las cámaras y las luces, que ponen la tarde a temperatura caribe.
En medio de esta fantasÃa hospitalaria, Leal actúa los textos escritos hasta el capÃtulo 21 por Marcos Carnevale ( Padre Coraje ) y que desde ahà y hasta el final seguirán en manos de Ernesto Korovsky ( Sos mi vida ) y Sebastián Parrotta. Su personaje se llama Margarita, pero todos le dicen Marga, y el diminutivo es casi un comentario sobre su disposición. Ella es la enfermera en jefe del ficcional hospital modelo Benito GarcÃa, y su vida está dividida entre el trabajo y su amor por el responsable médico del lugar, el doctor Guillermo Gutiérrez, interpretado por Luis Luque. El problema, algo que abunda en un melodrama, es que él no sólo no le corresponde, sino que está enamorado de Ana (Pecoraro), otra de las enfermeras.
“¿A quién preferÃs para tu papá, a Ana o a mÃ?”, preguntará Leal en la escena que está grabando junto a Florencia Otero ( ParaÃso Rock ), que aquà interpreta a Eugenia, la hija adolescente del doctor Gutiérrez. Y en ese interrogante se resume uno de los triángulos amorosos de la trama, que en realidad es un cuadrado. Porque Ana, tan dulce como amarga es Marga, está casada con Juan (Alejandro Awada), un hombre desocupado que la maltrata.
Todos los detalles, por más imperceptibles que sean, fueron contemplados por la producción a la hora de armar una telenovela en la que el hospital debe ser tan creÃble como sus cuatro protagonistas. Desde los extras vestidos como médicos, enfermeras y pacientes hasta los asientos de la sala de espera son perfectos en su imitación del sanatorio en que se habla tanto de vacunas, ambulancias y análisis de sangre como de celos, traiciones y romances en ciernes.
Del último al primero
Mujeres de nadie es una telenovela que cumple con todos los requisitos del género, amores a destiempo, hijos perdidos, alguna identidad cambiada y ciertos conflictos de clase. Pero esta vez todos estos elementos están repartidos entre las cuatro mujeres protagonistas y los personajes que giran alrededor de ellas en lugar de concentrarse todos en la pareja central más tradicional. Y gracias a este protagonismo dividido, la tira puede mostrar desde las ilusiones del primer amor hasta la angustia del último. De un lado del espectro está Lali, la nueva enfermera, que interpreta Agustina Cherri. La chica vive sometida a los deseos de su mamá, Zulema (Ana MarÃa Picchio), una mujer que no duda en asegurarle a su hija que “el hombre ideal no existe”. En el caso de Lali existe, pero tiene novia. Se trata de Miguel (Federico Olivera), un joven médico que en el primer capÃtulo ingresará en el hospital como paciente. Más tarde se incorporará al equipo y comenzará a dudar de la relación con su novia, Julia (Laura Miller). Y en el otro extremo se ubica Marga con sus fantasÃas, que resultan en constantes frustraciones, sobre Gutiérrez.
En el primer capÃtulo de la telenovela cada uno de los personajes principales tendrá una escena que lo definirá. En pocos minutos se verá cómo Marga controla todo lo que sucede en su piso con malhumorada obsesión, que Mimi (Claribel Medina) debe lidiar con su padre enfermo (Juan Manuel Tenuta) y un pasado que no la deja vivir, lo insostenible de la crisis matrimonial de Ana y que Lali ya no está dispuesta a tolerar la invasión de su madre.
Besos interrumpidos
Toda grabación supone largos tiempos de espera entre una escena y otra. Mientras algunos técnicos ajustan todo para lo que vendrá, otros esperan sentados en los asientos que están más a mano. AsÃ, alguien charla sentado en una silla de ruedas aunque sus piernas funcionan perfectamente y otro entra y sale de una habitación anunciada como la sala de resonancias magnéticas, pero que en realidad sirve como depósito. Luego se pide silencio porque toca que las cámaras empiecen a captar un momento que no puede faltar en ninguna telenovela que se precie: el beso. O más bien el beso interrumpido.
Del lado de afuera de la puerta Picchio y Miller esperan para hacer su entrada mientras del lado de adentro Cherri y Olivera, en realidad Lali y Miguel, se besan apasionadamente. Hasta que la puerta se abre y el abrazo se desarma rápido, justo a tiempo para evitar el desastre. Unas lÃneas de diálogo que intentan disimular lo evidente para cualquiera que quiera verlo se extienden hasta que se termina la escena. Y para asegurarse de que todo salga bien se repite lo más importante: el beso.
Bastante lejos del costumbrismo, la comedia y el policial que hasta ahora eran las marcas registradas de las ficciones diarias de Pol-ka, Mujeres de nadie no se parece a sus antecesoras pensadas siempre para el horario central de la noche. Esta tira abrirá la primera tarde de Canal 13 e intentará colaborar con los buenos resultados de Cuestión de peso y Para siempre , ni solos ni solas . La apuesta es grande, teniendo en cuenta que la última ficción nacional programada en esta franja fue Collar de esmeraldas, conpaupérrimo éxito.
Pero ahora es el turno de Mujeres de nadie, que intentará conquistar a los espectadores con sus historias fuertes y una puesta realista como pocas.
(La Nación)










