Lalo Mir
El conductor habla de la experiencia de haber pasado de trabajar en la mañana de Mitre a la de La 100.
Bajar algunas revoluciones y cambiar de radio. Mutar de la AM más competitiva a la FM del lo pedÃs, lo tenés. Eso hizo Lalo Mir. El año pasado conducÃa Animados en la exigente segunda mañana de radio Mitre. En 2007, comenzó con La mañana de la 100 en la FM 99.9. Cerveza en mano, mientras espera la inauguración del bar de la FM 100 en Bariloche, el creador de la experimental -y recordada- Radio Bangkok habla del cambio, de la radio que se parece a la tele y de la experiencia de ser “casi un locutor de turno”.
¿Cómo te llevás con esta nueva etapa de tu carrera y con el reencuentro con la FM luego de un paso por Mitre?
Siempre estoy adentro de las radios porque es algo obsesivo y enfermo. Después, no importa mucho si es AM o FM; en cualquier caso, son parlantes que suenan. En cuanto a este laburo, es placentero porque venÃa de una experiencia de estrés y vértigo, en un horario matador y con presiones grosas. Ahora, estoy como becado, pasando música y cagándome de risa con gente agradable. En cada proyecto que inicio, conozco gente nueva; siempre quiero que aparezca un pendejo que me sorprenda. Mi cabeza ya está limada y mi idea ya es vieja.
¿No extrañás el “micrófono libre”? Pienso en aquel ciclo “Lalo bla bla” y en este nuevo, en el que la palabra está reducida al mÃnimo…
Construà mi carrera alrededor del barroquismo sonoro. Esta radio que hago ahora es sencilla, sin efectos ni tanta ingenierÃa. Al principio, lo sentÃa como una minusvalÃa; luego, comencé a potenciar cada palabra. La idea es transmitir un clima relajado, pasar música y hablar con la gente.
¿SentÃs que este programa es un volantazo en tu carrera?
En mi vida profesional, volvà a cero algunas veces. Ahora soy casi el locutor de turno y, desde ese lugar, intentaré construir algo. En estos cinco meses, aprendà a revalorizar el micrófono y el disco, dos elementalidades.
¿SeguÃs enganchado con las radios paraguayas y con otras del estilo?
SÃ, casi dejé de escuchar radio mainstream, que es la que hago. Me enganchan las cosas estrábicas, las radios paraguayas y las de cumbia. Laburo de esto y dejé de ser un oyente convencional.
Como hombre de radio, ¿cómo vivÃs la feroz competencia entre las emisoras?
El management, el know how y esas giladas forman parte de las radios. Antes era más romántico, como la tele en sus inicios. Ahora son números, marketing. Si tomás al medio como un correo que lleva mensajes, me parece maravilloso. Si lo pensás como un negocio, se va un poco el encanto. Pero laburo de esto, vivo bien de lo que hago. ¿Qué querés que haga? Me aburguesé.
(ClarÃn)










